Fernando Sarría

La poesía es un arma que se dispara sola como el amor de un loco

Contribuyentes

domingo, 23 de abril de 2017

No tiene regazo la noche









No tiene regazo la noche,
solo es una sombra desmadejada sobre las cosas.
Protegerla es fácil
estando junto a mí,
insomne vigilante de su sueño,
mientras esparce el aroma de su cuerpo,
semilla fértil que me acalla
entre el ir y venir de las mareas.
No quiero que despierte,
no quiero que esta noche desabrigada de palabras
tenga un brusco amanecer...
veo en su silueta un largo trecho recorrido por la luna,
la verdad que en soledad se me revela:
el amor y el deseo me devoran
con sus pautas, sus símbolos
y la cadencia inaprensible de tenerla.




f.







Frecuento ese lado cálido









Frecuento ese lado cálido que deja en el viento un cuerpo, una costumbre de aire, de huellas, de vuelo de pájaros...el aguardiente que trae el silencio envolviendo la luz...



f.




Alargo la mano. Cierro los ojos.







Alargo la mano. Cierro los ojos.
Siento en mi piel la brisa húmeda.
El mar es una costumbre,
un deseo inequívoco.
Certera soledad la que me da sus brazos.
Me acoge como solo él puede hacerlo,
aquí, perdido en medio de la mañana.
Contemplo el bosque de coníferas,
escucho de fondo la algarabía de las gaviotas
buscando incansables el horizonte,
mientras, sinuosa,
la senda de espuma
rompe siempre sobre mis pies.
Desde que el tiempo es tiempo,
el mar hace en la eternidad de la playa
algo parecido al respirar de un corazón.




f.




Sílaba a sílaba te desnudo









Sílaba a sílaba te desnudo,
golpea tu corazón un océano rebelde.
Me dejo caer entre tus pechos.
Lamo del pecado la estructura perfecta de tu cuerpo,
la senda precisa de mi llegada deja lumbre, brasas,
buscando el ardiente calvario de tu vientre.




f.






Acaso este fondo de armario








Tal vez alguien pueda compartir la soledad
pero nadie podrá nunca explicarla.

R. Juarroz


Acaso este fondo de armario
donde conservo las cosas imprecisas,
todas las cosas que me duelen y no sé explicar
tengan su línea azul quebrada,
sean en realidad mis fantasmas,
las grietas de la oscuridad,
lo que siempre da miedo mirar de frente.

Respiro contemplando mi rostro en los charcos de las calles,
busco lo que no puedo describir con las palabras,
lo inquieto que se remueve en mis pupilas
como si todavía hubiera un tiempo de espera
cuando al fondo del agua
siempre queda el recuerdo del barro,
todo lo que determina tu vida
y que quieras o no
se ha de hacer invisible
para los demás.



f.




Programa Electroletras

Con versos en la noche

Mi lista de blogs

Seguidores

Vídeos de poesía para perdidos

Ahora en youtube

Los poemarios

Los poemarios
© (Copyright) Fernando Sarría de todos los contenidos originales de este blog, excepto cuando se señale otro autor.

Archivo del blog